
Desde que se estropeó el lavavajillas y friego a mano, mi mundo ha cambiado. Pienso más. Nunca imaginé que fregando pudiera pensar tanto; imagino, invento, hago planes, vuela mi imaginación acariciando los platos, con el ruido del agua, el tacto del salvauñas con la espuma. Muchos de mis post han nacido mientras fregaba la olla a presión con la mirada perdida. A veces la interrupción de mis pensamientos era porque me quemaba las manos con el agua, otras al pincharme con algun cuchillo.
Si al terminar me duelen los lumbares, es síntoma de que he pensado durante mucho tiempo.
Tengo tres opciones: arreglarlo yo, que lo arregle el técnico, o seguir pensando. De momento sigo con mis posts.
Si al terminar me duelen los lumbares, es síntoma de que he pensado durante mucho tiempo.
Tengo tres opciones: arreglarlo yo, que lo arregle el técnico, o seguir pensando. De momento sigo con mis posts.
No hay comentarios:
Publicar un comentario