No se que tienen sus pies, que me vuelven loco.
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viernes, 23 de noviembre de 2012
lunes, 17 de septiembre de 2012
De vuelta de las "vacas"
El sol es más frío y hasta el semen en las sábanas parece más frío que de costumbre.
Me he dado cuenta durante el verano de que han cambiado algunas de mis costumbres. Siempre cambian pero me he dado cuenta antes de que me lo digan (o me lo reprochen):
Cada vez me gustan más los coches amplios y cómodos.
Cada vez menos las barbacoas.
Quiero fotografíar a la gente corriendo, lloviendo con gotas gruesas, con claros en el cielo y calor y que se pueda oler la tierra y la hierba mojada.
Cada día sin ti soy más caprichoso.
Me gusta el olor a cuero del coche amplio.
Me pirrio por unos nauticos.
Me he dado cuenta que las 23 es la hora mágica.
Cada vez me gustan más las películas americanas sin doblar.
Cada vez me gusta menos ver fotografías en blanco y negro de indigentes, de pobreza en Africa y de los conflictos bélicos actuales. Y cada vez más, fotos donde haya un Yellow Cab, pero por dios, en BN todo menos el coche, NO. ¡Qué se le va a hacer! uno no es perfecto.
Hablando de coches: qué guay ir a 80 por la autovía con un coche amplio.
Me he dado cuenta tambien, de que me ponen las mujeres con el cabello mojado que la toalla no ha podido secar.
Hace mucho que no tengo arañazos en la espalda, y no se si eso es bueno o malo.
Me he dado cuenta de que las americanas utilizan el verbo terminar para algo que han empezado en nada. Como si hubieran estado media hora haciendo eso ;)
martes, 3 de julio de 2012
miércoles, 11 de abril de 2012
La cita (1ª parte)
Se soltó el pelo y sacudió la cabeza. -Que sean 16- susurró mientras se arrodillaba frente a él.
Clavó los ojos en los de él y éste le aguantó la mirada deslizándose un poco en el sillón. Después le separó las piernas para apoyar los antebrazos en sus muslos y le apretó el cinturón para poder soltar la hebilla. Tras desabrochar el primer botón, empezó a bajar su cremallera. Un espasmo aumentó de tamaño aquel bulto y siguió a duras penas. Lo presionó con su mano sobre el braslip y al enderezarlo asomó sobre la goma de la cintura: brillante, roja, palpitante y caliente. Se echó hacia atrás para bajarle los pantalones junto al braslip y los tiró tras de sí.
Con la mano izquierda en sus testículos y el pulgar de la derecha en el glande como si fuera a descorchar una botella de cava, le sopló con suavidad antes de cubrirlo con sus labios.
El cambio de temperatura y humedad hizo su efecto y más cuando se apartó y sus dedos tamborileaban de arriba hacia abajo con esos toques tan sutiles. La punta de su lengua en la base del glande no descansaba.
Le gustaba mirarle a la cara para ver el efecto que provocaban sus maniobras y disfrutaba dirigiendo su respiración y sus sonidos guturales. Dominaba la situación y era capaz de demorar su deseo de terminar, el tiempo que quisiera.
Tras una penetración profunda notó su cuerpo tenso y se la sacó de la boca formando hilos de saliva. Un reguero de flujo empezó a asomar. Era inminente la llegada de un espasmo y le apretó fuerte el perineo con los dedos haciendo unos círculos y la palma de la otra mano sobre su vientre. El semen empezó a brotar mientras elevaba la pelvis; comprendió que necesitaba contacto y ella se puso sobre él para que le penetrara sólo con el glande. Cuando terminó de correrse, entró por completo y ella le soplaba en el cuello y la frente para refrescarle.
(continuará)
martes, 3 de abril de 2012
miércoles, 1 de febrero de 2012
¿Tiquismiquis?
![]() |
| Motivación |
Tampoco tetas falsas, ni pestañas postizas.
Quiero una mujer que sea socia de Mensa en mi cama (o en la suya).
Cejas negras con cabello rubio, no mola. Las cejas también son teñibles.
Asiduo al gimnasio con alguna foto para motivar.
Cada bebida en su vaso específico, platos blancos, y cubiertos relucientes.
¿Por qué tenemos que hacer propaganda gratuita de las marcas de ropa? ¿Por qué no las dan gratis en contraprestación o un descuento? por ejemplo: una que tiene un cocodrilo verde o simplemente el nombre completo en camisetas generalmente negras como ese que se parece a un Imperio. Aunque creo que ese es otro tema. (Yo las llevo y sé que estoy lleno de contradicciones). Hago cosas a sabiendas de que no es lo correcto con mis principios, o tengo principios que sé que no son correctos.
Necesito el GPS para salir del jardín anterior, por cierto me gusta tener el último grito en todo, en-to-do, y soy impaciente. Tengo cosas en la lista de espera con el lápiz preparado para tacharlas.
Autodidacta, manitas ¿apañao? y perfeccionista. No tengo abuela. Tambien sé que después de publicar esta entrada, la corregiré varias veces, y aun y todo quedará algo por revisar.
Ah, y dejo casi todo sin terminar. Como este mismo post.
jueves, 22 de diciembre de 2011
Velocidad
Un toque suave al acelerador hacía que se clavara su espalda y cabeza al respaldo del asiento mientras sus muslos desnudos apretaban sus manos.
Al aminorar, se ahuecaba el pelo y secaba las comisuras de los labios con el índice.
¡Cuanto disfrutaba con aquel SLK! Ella lo sabía y por eso solía lanzarme las llaves con ese guiño tan característico como sólo ella sabía hacerlo.
Al llegar a su chalé y antes de que terminara de cerrarse la puerta del garaje, los respaldos empezaron a bajarse. Al mirarla, ella ya solo tenía puesto el sujetador de La Perla color vino, que su marido le regaló hace unos días por su aniversario de boda.
Debió utilizar alguna de sus técnicas aprendidas de Aikido, porque solo vi como tenía la intención de abrazarme y en un segundo me encontré sobre ella. Sus manos tardaron aún menos en soltarme el cinturón y mientras me hacía un masaje de encías con su lengua, me di cuenta que ya tenía los pantalones a la altura de los gemelos y el bóxer por las rodillas.
Cuando me abrazó con sus largas piernas, mi pene resbalaba en la entrada de su vagina y lo guio para que le penetrara, mientras con la otra mano ponía freno a mi cadera. Un centimetro... dos...; no permitió que entrara más de tres. No se cuanto tiempo estuvimos así, besándonos, mordiéndonos como posesos.
Mis espasmos me obligaban a salir y ella me apretaba los glúteos para evitarlo, pero esta vez era yo quien no quería penetrar hasta el fondo; lo que hizo que sus uñas se clavaran en mi espalda y nalgas, y sus dientes en mi hombro.
Cuando me abrazó con sus largas piernas, mi pene resbalaba en la entrada de su vagina y lo guio para que le penetrara, mientras con la otra mano ponía freno a mi cadera. Un centimetro... dos...; no permitió que entrara más de tres. No se cuanto tiempo estuvimos así, besándonos, mordiéndonos como posesos.
Mis espasmos me obligaban a salir y ella me apretaba los glúteos para evitarlo, pero esta vez era yo quien no quería penetrar hasta el fondo; lo que hizo que sus uñas se clavaran en mi espalda y nalgas, y sus dientes en mi hombro.
El sonido inconfundible de la Ecosse Titanium de su marido, nos dejó jadeando y sudando cada uno en su asiento. Los respaldos subían. Ella miraba al techo del garaje y tragaba saliva a duras penas.
- No vuelvas a dejarme así. -sonrió-. Entremos. Ve a saludarle y después llévate el coche.
Me besó con un mordisquito en el labio cargadito de maldad.
viernes, 25 de noviembre de 2011
Perplejidad
Microrrelato finalista en el I Concurso de microrrelatos del Diario Información.
(condiciones: 150 palabras y entre ellas: "periódico Información")
Estaba con el corazón cosido a mentiras y el alma escayolada frente al mueble del hall donde estaban las llaves del deportivo que le regalé y uno de sus pendientes. Al avanzar pisé sin querer el otro pendiente antes de detenerme en la puerta donde sus suspiros sonaban ajenos. Dejé de respirar para oír con más atención hasta que el dolor hizo que me dirigiera a la sala. Sobre la mesa, el cenicero con colillas de una marca no habitual en ella, y el periódico INFORMACIÓN que no se vende en Guipúzcoa, revelaron que era él y que habían venido directamente del aeropuerto. Abrí la terraza y el olor a mar me sosegó. Entonces apareció ella, acalorada, sudada y despeinada con una hilera de semen en la parte interna del muslo. Al verme apoyado en el quicio de la puerta de la terraza, me dijo: -No es lo que piensas.
(condiciones: 150 palabras y entre ellas: "periódico Información")
Estaba con el corazón cosido a mentiras y el alma escayolada frente al mueble del hall donde estaban las llaves del deportivo que le regalé y uno de sus pendientes. Al avanzar pisé sin querer el otro pendiente antes de detenerme en la puerta donde sus suspiros sonaban ajenos. Dejé de respirar para oír con más atención hasta que el dolor hizo que me dirigiera a la sala. Sobre la mesa, el cenicero con colillas de una marca no habitual en ella, y el periódico INFORMACIÓN que no se vende en Guipúzcoa, revelaron que era él y que habían venido directamente del aeropuerto. Abrí la terraza y el olor a mar me sosegó. Entonces apareció ella, acalorada, sudada y despeinada con una hilera de semen en la parte interna del muslo. Al verme apoyado en el quicio de la puerta de la terraza, me dijo: -No es lo que piensas.
martes, 8 de noviembre de 2011
Las décimas son las décimas
He visto libros huecos que escondían armas.
He visto vídeos porno guardados en cajas con carátulas de "Los Diez Mandamientos".
He visto en los aseos, frascos y utensilios diseñados como juguetes eróticos.
He visto cajones con doble fondo y microfilms debajo de un sello de correos.
...
Y después de tanto engaño y disimulo y cuando crees que lo sabes todo, descubres la encriptación de archivos, descubres que el guardar mails en el borrador y dar el pass es más seguro que enviarlo, descubres que los diarios ya no tienen candado y que tener sexo con la 9ª sinfonía en Mi menor de Dvorak como fondo es un puntazo.
Una mujer sentada en el suelo del desván, donde entra la luz por las rendijas de la pared de madera, abre una caja de metal polvorienta donde guarda cartas de amor escritas a mano, sujetas por una cinta rosa de seda.
La cuestión es:
¿Las visiones son realidades camufladas?
¿Son los descubrimientos aprendizajes forzosos?
El romanticismo ¿se transmite o se siente?
Tengo fiebre y no doy para más.
He visto vídeos porno guardados en cajas con carátulas de "Los Diez Mandamientos".
He visto en los aseos, frascos y utensilios diseñados como juguetes eróticos.
He visto cajones con doble fondo y microfilms debajo de un sello de correos.
...
Y después de tanto engaño y disimulo y cuando crees que lo sabes todo, descubres la encriptación de archivos, descubres que el guardar mails en el borrador y dar el pass es más seguro que enviarlo, descubres que los diarios ya no tienen candado y que tener sexo con la 9ª sinfonía en Mi menor de Dvorak como fondo es un puntazo.
Una mujer sentada en el suelo del desván, donde entra la luz por las rendijas de la pared de madera, abre una caja de metal polvorienta donde guarda cartas de amor escritas a mano, sujetas por una cinta rosa de seda.
La cuestión es:
¿Las visiones son realidades camufladas?
¿Son los descubrimientos aprendizajes forzosos?
El romanticismo ¿se transmite o se siente?
Tengo fiebre y no doy para más.
lunes, 31 de octubre de 2011
El momento
La luna casi llena fue suficiente para iluminar la casita, junto con dos velas. El viento sur me invita a asomarme a la ventana; a la izquierda una lechuza de color blanco gira la cabeza y parece mirarme; a la derecha el sonido de la corriente del río.
Bajé la persiana de cáñamo y busqué el vinilo de Dido donde está "Here with me" y lo coloqué en la Máquina de Discos con monedas, de los años 60, que ella consiguió en un anticuario cuando compartimos el Loft y que modifiqué para que funcionara con dos baterías de automovil. Metí por la ranura una moneda de 5 ptas de las que guardo para esta máquina.
Bajé la persiana de cáñamo y busqué el vinilo de Dido donde está "Here with me" y lo coloqué en la Máquina de Discos con monedas, de los años 60, que ella consiguió en un anticuario cuando compartimos el Loft y que modifiqué para que funcionara con dos baterías de automovil. Metí por la ranura una moneda de 5 ptas de las que guardo para esta máquina.
"...I don't want to call my friends
They might wake me from this dream
And I can't leave this bed
Risk forgetting all that's been..."
They might wake me from this dream
And I can't leave this bed
Risk forgetting all that's been..."
Me di la vuelta y estaba frente a mí, radiante, descalza, con un jersey de cuello barco amplio y que dejaba al descubierto su hombro izquierdo. Se acercaba a mí con la mirada clavada en mis ojos que apenas pude sostener. Sentí sus manos en mi pecho y mientras se ponía de puntillas me susurró al oído lo que sólo ella me solía decir. Después me miró a los ojos y tras secarme una lágrima con su pulgar me dijo: -Siempre estaré aquí.
La abracé por la cintura y ella por el cuello. No se cuanto tiempo estuvimos así; después lentamente se dio la vuelta y yo por detrás le abracé por los hombros mientras me ofrecía su cuello; aparté su pelo con mi cara y el contacto de mis labios con su piel le hicieron exhalar el aire. Se volvió rápidamente y sus labios entreabiertos buscaron los míos.
.....
Las velas se consumieron.
jueves, 13 de octubre de 2011
Mi tipo de mujer
La inteligente por su conversación.
La lista por sus consejos.
La rubia por su piel.
La morena por sus besos.
La llenita por sus abrazos.
La segura de si misma porque me pone.
La andaluza por su sentido del humor.
La catalana por su acento.
La que usa gafas porque me mata.
La bailarina para fotografiarla.
La pseudo-hippie de inciensos por su forma de follar.
La ejecutiva para hacer el amor.
La modelo por su inexpresividad.
La deportista por su estilo de vida.
Cualquiera otra porque me encanta lo desconocido.
La lista por sus consejos.
La rubia por su piel.
La morena por sus besos.
La llenita por sus abrazos.
La segura de si misma porque me pone.
La andaluza por su sentido del humor.
La catalana por su acento.
La que usa gafas porque me mata.
La bailarina para fotografiarla.
La pseudo-hippie de inciensos por su forma de follar.
La ejecutiva para hacer el amor.
La modelo por su inexpresividad.
La deportista por su estilo de vida.
Cualquiera otra porque me encanta lo desconocido.
sábado, 24 de septiembre de 2011
Carne a la parrilla
Procediendo de una tierra donde tiene fama del buen comer, no podia dejar de poner un truco para freir una chuleta de 4 cms. en la parrila:
Para dejar las chuletas con un buen punto de sal, cubriremos la chuleta con abundante sal gorda.
Que quede bien cubierta.
Cuando esté hecha retiraremos el excedente de sal, porque la carne habrá cojido justo la que necesita.
Imprescidible: gritar de vez en cuando: ¡Mojón! y acudir con el vaso a la kupela
lunes, 26 de abril de 2010
El Libro Negro del Halcón Cernícalo
Si eres chica no sigas leyendo y si lo haces no me llames machista. Esto solo va dirigido a los chicos. A los chicos que tengan curiosidad pero que no se lo tomen demasiado en serio.
Lo haré en capítulos porque el tema del ligue, sobre todo en el País Vasco lleva tiempo y requiere su técnica. Si ligáis en Euskadi, ligareis en todo el mundo.
-A la eterna pregunta: en tu casa o en la mía, atención: siempre en la de ella. Siempre. Esto nos da libertad de irnos cuando nos de la gana.
-Si se va a la casa de ella es muy importante anotar la dirección exacta y completa, para lo que explicaré más adelante.
Se supone que la primera vez vas con ella y no solo. Entonces en el camino has de adquirir una botella de cava y dos copas. Agéncialas de donde sea y sin que ella se de cuenta. Y apáñatelas para que justo en la puerta y nada más entrar, sacar el cava y las dos copas. Ya sabemos que ella puede tener en casa y no importe que le guste el cava o no. El efecto es fulminante.
Si habéis quedado para cenar involúcrate en la cocina. Prepara algo que sepas hacer y si no sabes, aprende algo para la ocasión. Un simple coctel o entrante servirá.
- Ojo si ella pone alguna sopa o crema. Nada de cucharas. Peligroso. Va a ser difícil que no metas ruido al sorber, además te puedes manchar, salpicar… Nada de sopas, pon cualquier excusa para no tomarla. Procurar beber mucha agua los dos. Luego lo explicaré. Al terminar de cenar y después de que recojáis la mesa, no freguéis. En todo caso al lavavajillas. El fregar corta el royo. Arréglatelas para ir directamente a la sala, al sofá.
No voy a poner ahora lo que debes y no debes hacer en el sofá porque eso es otro post. Se supone que pasáis del sofá a la siguiente etapa. Atención, nada de cama, no seas vulgar. Ni tampoco en el sofá. Al suelo directamente. Tiene sus ventajas.
Importante: Rómpele las bragas, desgárralas. (Para esto tenías que haber hecho una pequeña inversión: deberás haberte comprado antes, una docena de bragas surtidas de distintas formas y cosidos. Aprende en tu casa a romperlas con rapidez. No pases nunca a la acción hasta dominar esta técnica.) Este efecto es demoledor. Lo que sigue después también pertenece a otro post.
Lo del suelo decía que es importante porque tiene dos ventajas:
- 1ª: al ser el suelo duro, las penetración es más profunda y ella no tendrá que cooperar apenas para ello y así estará más descansada y tendrá más resistencia; tú también te cansarás menos. Otra cosa importante es que sudéis mucho los dos. Para eso es el agua que os habéis bebido en la cena.
- 2ª: Si estáis sobre una alfombra o moqueta procura que la que esté debajo sea ella. Le saldrá una postilla encima del culo donde el coxis, quemada por el roce. Con eso se acordará de ti, también, siempre que se la vea. Le durará una semana, tranquilo.
(continuará)
martes, 2 de marzo de 2010
Confesiones

No. No estoy completo, no.
Tiempo atrás me quitaron parte de mi cuerpo, aquel órgano de 7,5 cm. de longitud ya no servía. Sí; estoy bien. Ni siquiera hizo falta que me acostumbrara, tampoco lo hecho de menos y nadie me pregunta por él a no ser que yo lo nombre. Antes me servía; almacenaba aquel líquido denso, viscoso, constituido principalmente por sales, ligeramente alcalino, proteinas, colesterol, hormonas y enzimas.
Siempre en el momento apropiado vaciaba su contenido con un chorro. Ahora... el resultado es el mismo, pero no es sitio para explicarlo. Me extendería demasiado. Solo diré que desde que me extirparon la Vesícula Biliar, como y bebo lo mismo y estoy en plena forma.
Tiempo atrás me quitaron parte de mi cuerpo, aquel órgano de 7,5 cm. de longitud ya no servía. Sí; estoy bien. Ni siquiera hizo falta que me acostumbrara, tampoco lo hecho de menos y nadie me pregunta por él a no ser que yo lo nombre. Antes me servía; almacenaba aquel líquido denso, viscoso, constituido principalmente por sales, ligeramente alcalino, proteinas, colesterol, hormonas y enzimas.
Siempre en el momento apropiado vaciaba su contenido con un chorro. Ahora... el resultado es el mismo, pero no es sitio para explicarlo. Me extendería demasiado. Solo diré que desde que me extirparon la Vesícula Biliar, como y bebo lo mismo y estoy en plena forma.
Sexo
Me gusta el sexo.
El fácil y el difícil.
El regalado porque siempre está humedo.
El robado si está implicitamente planeado.
El escrito porque me muestra lo que no puedo sentir.
El fotografiado por mí, porque pasó a ser mío en 1/60 s.
El del papel couché porque me gusta la ciencia ficción.
El de la gran pantalla cuando se intuye.
El suave cuando va haciando camino al impetuoso.
El impetuoso porque no tiene freno.
El alquilado, el comprado y el prestado.
El prohibido sobre todo.
Sábanas húmedas de sudor, veo almohadas en el suelo, pañuelos de seda sobre lamparita y el ambiente huele a sexo, a tus ingles.
Te imagino a la puerta del baño a contraluz de pie, tu espalda brilla por el sudor y las piernas cruzadas intentando retener la ultima gota de semen.
Notas el bidé frío. Apoya tu espalda en mi; te lavaré mientras te beso el cuello.
Me gusta el sexo.
El imaginado.
El fácil y el difícil.
El regalado porque siempre está humedo.

El robado si está implicitamente planeado.
El escrito porque me muestra lo que no puedo sentir.
El fotografiado por mí, porque pasó a ser mío en 1/60 s.
El del papel couché porque me gusta la ciencia ficción.
El de la gran pantalla cuando se intuye.
El suave cuando va haciando camino al impetuoso.
El impetuoso porque no tiene freno.
El alquilado, el comprado y el prestado.
El prohibido sobre todo.
Sábanas húmedas de sudor, veo almohadas en el suelo, pañuelos de seda sobre lamparita y el ambiente huele a sexo, a tus ingles.
Te imagino a la puerta del baño a contraluz de pie, tu espalda brilla por el sudor y las piernas cruzadas intentando retener la ultima gota de semen.
Notas el bidé frío. Apoya tu espalda en mi; te lavaré mientras te beso el cuello.
Me gusta el sexo.
El imaginado.
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