Ayer estrené playa y por alguna razón me he acordado del pasado Otoño. Ese Otoño caliente similar a esta primavera, descanso de metrosexuales, preámbulo de las brochas de maquillajes. Liberador de procesiones al tan deseado Mediterráneo, olvidado por Walt Whitman, y tan nombrado en odas de amores y desamores.
Buenos días luna de Primavera, cuando te vayas pisaré las hojas solo para recordar su sonido.
Espérame Mediterráneo, parada y fonda antes del destino final; después de marejadas, y estrechos, seguiré por tierra, y hasta te dejaré motos acuáticas y veleros a tu recaudo.
Buenos días luna de Primavera, cuando te vayas pisaré las hojas solo para recordar su sonido.
Espérame Mediterráneo, parada y fonda antes del destino final; después de marejadas, y estrechos, seguiré por tierra, y hasta te dejaré motos acuáticas y veleros a tu recaudo.

No hay comentarios:
Publicar un comentario